Hoy se celebra el Día Mundial contra la Lepra, una fecha instaurada en 1954 con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre una de las enfermedades más antiguas y, paradójicamente, más incomprendidas de la humanidad. Aunque para gran parte de la población occidental la lepra suena a relato bíblico o medieval, la realidad clínica es muy distinta: cada dos minutos se diagnostica un nuevo caso en el mundo.
Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se registran anualmente más de 200.000 nuevos diagnósticos, concentrados principalmente en países como India, Brasil e Indonesia, aunque la enfermedad sigue presente en más de 120 naciones, incluyendo casos esporádicos en Europa.
Una enfermedad curable con un diagnóstico tardío
La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae. Afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias superiores y los ojos.
El mayor desafío no es médico, sino logístico y social. La lepra tiene cura desde hace décadas gracias al tratamiento de poliquimioterapia (PQT), que la OMS facilita de forma gratuita a nivel mundial. Sin embargo, el miedo al rechazo social hace que muchos pacientes oculten los primeros síntomas (manchas en la piel con pérdida de sensibilidad), lo que retrasa el tratamiento y provoca discapacidades físicas permanentes en manos, pies y ojos.
«El problema no es la bacteria, es el estigma. Si se detecta a tiempo, el paciente deja de ser contagioso tras la primera dosis y puede hacer una vida totalmente normal», señalan expertos en dermatología tropical.
El reto de la eliminación total
El objetivo de la comunidad internacional para 2030 es alcanzar la «interrupción de la transmisión». Para ello, este 25 de enero las campañas se centran en tres pilares:
-
Detección precoz: Campañas de cribado en comunidades rurales y barrios desfavorecidos.
-
Lucha contra la discriminación: Derogación de leyes que aún hoy permiten la discriminación de personas con lepra en algunos países.
-
Investigación: Mejora de las pruebas diagnósticas y desarrollo de vacunas preventivas.
¿Por qué sigue siendo una enfermedad «olvidada»?
La lepra se engloba dentro de las denominadas Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD). Al afectar mayoritariamente a poblaciones con escasos recursos y bajo peso político, el interés comercial por nuevos fármacos ha sido históricamente menor que en otras patologías.
En este Día Mundial, asociaciones como la Fundación Fontilles en España recuerdan que nadie debería sufrir una discapacidad por una enfermedad que tiene cura gratuita. La educación sanitaria es, hoy por hoy, la medicina más potente contra el bacilo de la lepra.