
Decir gimnasia rítmica, no en León, sino en toda España, es decir Club Ritmo. Y decir campus de verano o campus de gimnasia rítmica lleva a pensar en el Campus que desde hace más de tres décadas organiza el Club Ritmo. La cita decana de España en este deporte y que, año tras año, sigue colgando su cartel de completo.
No hay verano en León sin su ‘Ritmo’ especial y éste de 2025 no ha sido una excepción. La Vecilla y su Granja Santa Catalina, como viene siendo habitual desde hace muchos años, volvió a ser el escenario desde el que el Club Ritmo volvió a cautivar a las asistentes a un campus que durante una semana consigue que la rítmica sea el medio para dar forma a una semana inolvidable que hace que sean muchas las que repitan la experiencia verano tras verano.
Desde hace ya siete lustros el campus sólo ha faltado a su cita con el verano leonés durante el estío de la pandemia de 2020. Aquello ya es sólo un mal recuerdo y en este 2025 las niñas que eligieron el Campus del Club Ritmo volvieron a disfrutar de los juegos, de las mejores entrenadoras y de contar con gimnastas internacionales dirigiendo sus entrenamientos y todo ello para conseguir que la diversión y las sonrisas fueran el único escenario del 24 al 30 de agosto- para las 117 niñas de 6 a 17 años que participaron y que recordarán estos días durante toda su vida.
Ruth Fernández, la responsable técnica del Club Ritmo, explica “el esfuerzo de muchos meses y muchas personas que hay detrás de este Campus. No es fácil mantener la atención de las niñas durante una semana en la que tratamos de que mejores su nivel deportivo, pero también que regresen a casa contando que se han divertido y poniendo nuestro granito de arena para que sean mejores personas en una época en la que muchos valores se van perdiendo o, al menos, aparcándolos detrás de las pantallas”. En esa línea, el Club Ritmo redobló esfuerzos para que la Granja Santa Catalina de La Vecilla volviera a recibir el único campus veraniego en el que gimnastas internacionales conviven con las niñas que empiezan y todas ellas trabajando con una decena de las mejores entrenadoras de España. Una cita a orillas del Curueño, en la que, una vez más, quedó claro que el Campus del Club Ritmo es un punto de encuentro ineludible para niñas que cada año agotan las plazas que oferta el club leonés.
Y es que el Campus que el Club Ritmo organiza en La Vecilla no sólo puede presumir de sumar ya más de 30 ediciones, sino de que esas niñas que empiezan trabajan codo con codo con las internacionales del Ritmo, que son el espejo en el que se miran. Ningún otro campus del mundo puede ofrecer convivir y entrenar con gimnastas de élite y tener en esos días a alguna de las mejores entrenadoras de España –con Ruth Fernández a la cabeza- y hasta una diploma olímpica como Carolina Rodríguez, que nunca se perdió el campus cuando era gimnasta y que ahora sigue visitándolo para hacer disfrutar a las niñas con sus enseñanzas.
Este año se cumplen 35 desde que el Club Ritmo decidió organizar algo parecido al actual Campus. Fue en Navidad y en Boñar y era una manera de motivar a sus niñas. Entonces no podían ni siquiera imaginar que casi siete lustros después de aquellos entrenamientos de las niñas pioneras de la rítmica en León, aquel club modesto que acababa de nacer en un pequeño gimnasio de la calle San Agustín de León, sería un referente en todo el país con unas instalaciones inimaginables entonces.
De aquel fin de semana largo en Boñar se ha pasado a una semana en la Granja Santa Catalina de La Vecilla, adonde llegó el Campus para quedarse hace ya más de 20 años, después de pasar por varios lugares de la provincia, de Segovia y Galicia. Ahora ya no se imaginan en otro lugar porque, como dice Ruth Fernández “ésta es nuestra casa porque nuestro Campus tiene muchos secretos para su éxito, pero uno de ellos es el lugar en el que se celebra”. Otros secretos son la nómina de entrenadoras, con Ruth Fernández a la cabeza, que cuidan con mimo cada detalle para que desde las nueve de la mañana hasta la medianoche la mezcla de gimnasia rítmica y diversión sea insuperable. «Lo que hemos tenido claro desde que empezamos con esta aventura es que esto no es un negocio. Queremos que las niñas aprendan, que mejoren en un deporte que les apasiona y disfruten a tope cada minuto que estén con nosotras. Eso es algo imprescindible porque pasárselo bien era lo que nosotras hacíamos cuando éramos gimnastas y es lo que siempre hemos querido que sea nuestro Campus. Nuestra seña de identidad. Nuestro secreto”, asegura Ruth Fernández que presume de tener “las mejores entrenadoras conmigo y con una característica que es imprescindible para estar aquí: que todas ellas disfrutaron cuando eran niñas del Campus como gimnastas y eso hace que ahora sepan lo que les gusta a las niñas», asegura Ruth Fernández.
Un panel de entrenadoras de lujo como Mar Espinilla, Carmen Cuenca, Cristina Morán, Laura Castillo o Claudia Alonso, dirigidas por Ruth Fernández y Nuria Castaño, fundadoras y directoras de un Campus que tiene a Alberto Mediavilla como coordinador; o ex gimnastas internacionales del Ritmo como Carolina Rodríguez, Sara Llana o Paula Serrano, que hacen las delicias de las gimnastas que asisten al Campus.