Este martes 21 de enero se conmemora el Día Mundial del Perro de Trabajo, una fecha que busca reconocer a los canes que participan en tareas esenciales —desde rescates hasta asistencia— y visibilizar el vínculo profesional y humano con sus guías.
Aunque no siempre aparece en los calendarios más populares, la jornada se ha ido extendiendo en entidades y redes como un recordatorio sobre el impacto real de estos perros en la seguridad y el bienestar de la sociedad. En España, la iniciativa se ha difundido, entre otros impulsores, desde la asociación Héroes de 4 Patas, ligada a proyectos de concienciación sobre el final de la vida laboral de los perros de servicio.
Qué es un perro de trabajo y por qué su labor importa
Un perro de trabajo no es “un perro que sabe trucos”. Es un animal entrenado para desempeñar funciones concretas, muchas veces en situaciones de riesgo o alta exigencia. En la práctica, su trabajo puede marcar la diferencia entre llegar a tiempo o no.
Entre las tareas más habituales destacan:
-
Búsqueda y rescate en derrumbes, montes o grandes áreas.
-
Detección (sustancias, acelerantes de incendio u otros objetivos según el servicio).
-
Apoyo a cuerpos de seguridad mediante unidades caninas.
-
Asistencia a personas con discapacidad (por ejemplo, perros guía).
-
Acompañamiento y apoyo en intervenciones sociales o terapéuticas, cuando procede.
Además, el día subraya una idea clave: detrás de cada perro operativo suele haber un equipo. Y ese equipo se construye con tiempo, entrenamiento, supervisión y cuidados constantes.
La reivindicación central: bienestar y jubilación digna
El reconocimiento no se queda en el aplauso. Una de las demandas más repetidas en torno a esta fecha es asegurar una jubilación digna para los perros cuando finalizan su servicio, con un retiro responsable y condiciones adecuadas.
Esto incluye, por ejemplo, seguimiento veterinario, adaptación a una vida menos activa y, cuando corresponde, procesos de adopción o convivencia con sus guías en un entorno estable.
Cómo sumarse a la conmemoración desde León (sin grandes gestos)
En León, como en otras provincias, la mejor forma de participar es sencilla y tangible. Por ejemplo:
-
Difundir información verificada sobre el Día Mundial del Perro de Trabajo y su sentido.
-
Apoyar a protectoras y asociaciones que trabajan con animales de servicio retirados.
-
Valorar el trabajo de los equipos caninos cuando se ven en operativo, evitando acercarse o distraer al animal.
-
Promover cultura de cuidado: un perro de trabajo también necesita descanso, salud y rutinas fuera del servicio.
Porque, al final, el mensaje de este 21 de enero es directo: reconocer lo que hacen estos perros también implica cuidar lo que viene después.