Este lunes, 27 de julio, se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello. La fecha busca mejorar el conocimiento sobre unos tumores todavía poco visibles y favorecer su diagnóstico en fases tempranas.
La iniciativa internacional está impulsada por la Federación Internacional de Sociedades de Oncología de Cabeza y Cuello. Sus campañas se centran en la prevención, el abandono del tabaco, la educación sanitaria y el reconocimiento de los primeros síntomas.
El término cáncer de cabeza y cuello engloba diferentes enfermedades. Entre ellas se encuentran los tumores de la cavidad oral, la lengua, la faringe, la laringe, las fosas nasales y las glándulas salivales.
Más de 11.000 diagnósticos estimados en España
Las previsiones más recientes reflejan la dimensión del problema. La Sociedad Española de Oncología Médica y la Red Española de Registros de Cáncer estiman que durante 2026 se diagnosticarán en España 8.203 tumores de cavidad oral y faringe y otros 3.206 casos de cáncer de laringe.
Además, estos tumores pueden tener un fuerte impacto sobre funciones esenciales. La enfermedad y sus tratamientos pueden afectar a la voz, la deglución, la alimentación y la respiración. Por ello, el abordaje suele requerir la participación coordinada de oncólogos, cirujanos, especialistas en otorrinolaringología, logopedas, nutricionistas y otros profesionales.
Síntomas del cáncer de cabeza y cuello
Uno de los principales mensajes de la jornada es la denominada regla “uno durante tres”. Esta recomendación señala que la presencia de uno de los siguientes síntomas durante más de tres semanas debe ser consultada con un profesional sanitario:
- Una llaga o úlcera en la boca que no cicatriza.
- Manchas blancas o rojas persistentes en la boca.
- Dolor continuado en la lengua o la garganta.
- Ronquera o cambios de voz prolongados.
- Dolor o dificultad para tragar.
- Aparición de un bulto en el cuello.
- Obstrucción de una fosa nasal o sangrado nasal sin causa conocida.
Estas señales también pueden aparecer por enfermedades benignas. Sin embargo, su persistencia hace recomendable una revisión médica. La campaña europea Make Sense aconseja derivar al especialista cuando uno de estos síntomas se mantiene durante tres semanas.
En León, la recomendación para cualquier persona que detecte estos cambios es solicitar valoración en su centro de salud. Las lesiones visibles en la boca también pueden advertirse durante una revisión odontológica.
Tabaco, alcohol y virus del papiloma humano
El tabaco continúa siendo uno de los principales factores de riesgo. El consumo de alcohol también eleva la probabilidad de desarrollar estos tumores, especialmente cuando se combina con el tabaquismo.
Una investigación coordinada por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer señala que alrededor de siete de cada diez casos están relacionados con factores de comportamiento prevenibles, principalmente el tabaco y el alcohol. El estudio también constató que la exposición conjunta puede producir un efecto más dañino que el alcohol por separado.
Por otro lado, determinados tipos del virus del papiloma humano, especialmente el VPH 16, están relacionados con algunos cánceres de orofaringe, localizados en zonas como las amígdalas o la base de la lengua.
Prevención y diagnóstico temprano
La prevención comienza con medidas conocidas, aunque decisivas: no fumar, evitar el consumo de alcohol y cuidar la salud bucodental. También resulta importante seguir las recomendaciones oficiales sobre la vacunación frente al VPH.
En España, la vacuna está incluida en el calendario infantil para chicos y chicas de 12 años. Sanidad también contempla su financiación para determinados grupos con mayor riesgo.
Asimismo, las revisiones médicas y odontológicas facilitan la detección de lesiones sospechosas. Una consulta temprana no confirma necesariamente un cáncer, pero permite descartar problemas y actuar antes cuando resulta necesario.
El Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello recuerda así un mensaje sencillo para la población de León: un cambio persistente en la boca, la garganta, la voz o el cuello no debe normalizarse. Cuando supera las tres semanas, conviene pedir una valoración profesional.

