
El Día Internacional de los Residuos Electrónicos se celebra este miércoles, 14 de octubre. Este año, la campaña pone el foco en la Fast Tech: pequeños productos electrónicos, a menudo baratos, que se compran con facilidad y acaban olvidados en un cajón o en la basura.
Un cable, unos auriculares o un adaptador USB también se convierten en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) cuando dejan de utilizarse. No deben tirarse al cubo de la basura doméstica.
Los pequeños aparatos, en el centro de la campaña
El WEEE Forum, impulsor de la jornada, pide reconocer estos objetos, alargar su uso cuando sea posible y entregarlos en canales de recogida adecuados.
El problema tiene escala mundial. En 2022 se generaron 62 millones de toneladas de residuos electrónicos, según el Global E-waste Monitor 2024. De esa cantidad, solo el 22,3 % consta como recogido y reciclado de forma documentada.
En León también hay margen para dar una salida correcta a los aparatos que ya no se usan. La ciudad recogió más de 311.000 kilos de RAEE en 2025, según los datos municipales publicados por Ahora León.
Dónde entregar residuos electrónicos en León
El Ayuntamiento dispone de dos puntos limpios fijos, situados en Arrabal San Madrid y en la carretera de Vilecha. El punto limpio móvil también admite aparatos eléctricos y electrónicos de pequeño tamaño.
Además, al comprar un aparato nuevo, el distribuidor debe aceptar gratuitamente otro antiguo de tipo equivalente. Las tiendas con al menos 400 metros cuadrados dedicados a estos productos deben recoger aparatos muy pequeños, de hasta 25 centímetros en cada dimensión, incluso sin compra.
Antes de desechar un dispositivo, conviene valorar si puede seguir utilizándose o repararse. Si ya ha llegado al final de su vida útil, entregarlo por separado permite recuperar materiales y tratar adecuadamente sus componentes.


