La despoblación en la Región Leonesa vuelve al centro del debate político y social. El Colectivo Ciudadanos de la Región Leonesa (CCRL) sostiene que León, Zamora y Salamanca acumulan un descenso de 173.359 habitantes desde la creación de Castilla y León, mientras las provincias castellanas registrarían un ligero crecimiento de 1.419 en el mismo periodo.
El contexto inmediato lo marcan los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicados el 12 de febrero de 2026 dentro de la Estadística Continua de Población (ECP), de carácter provisional. En esa fotografía, España marca un nuevo máximo poblacional y Castilla y León también crece, impulsada sobre todo por la llegada de población nacida en el extranjero.
Dos velocidades demográficas en la misma comunidad
Según el análisis difundido por el CCRL, el problema de fondo no sería homogéneo en toda Castilla y León, sino territorialmente concentrado. El colectivo resume su tesis en una frase: “la Comunidad no se vacía por igual; la pérdida estructural se focaliza en la Región Leonesa”.
En esa línea, el estudio añade otro dato de contraste reciente: entre 2020 y 2026, León, Zamora y Salamanca habrían perdido 14.003 habitantes, frente a una ganancia de 33.452 en el bloque castellano. Para el CCRL, esta brecha confirma que la despoblación en la Región Leonesa no es coyuntural, sino persistente.
Qué muestran los datos más recientes del INE
Más allá de la serie larga, la ECP refleja matices a corto plazo. Castilla y León alcanzó 2.418.425 residentes a 1 de enero de 2026. En el último año, Zamora fue la única provincia de la Comunidad que perdió población, mientras el resto creció en distinta medida.
Por provincias, los datos difundidos sitúan a León en 449.185 habitantes, Salamanca en 330.200 y Zamora en 165.444. En términos interanuales, León sumó 1.155 personas y Zamora restó 120.
El CCRL insiste en que estos repuntes puntuales no corrigen el deterioro acumulado durante décadas. También subraya que Zamora mantiene uno de los peores comportamientos demográficos del país en pérdida relativa histórica, y que amplias zonas rurales siguen en situación de vaciamiento severo.
Reacción política y debate abierto
El sociólogo y politólogo Alberto Zamorano, autor del análisis presentado por el colectivo, plantea una pregunta de fondo: cómo pueden convivir resultados tan distintos dentro de una misma autonomía, con el mismo marco normativo general. A su juicio, el modelo territorial aplicado en estas cuatro décadas no ha frenado la sangría demográfica del oeste autonómico.
Desde una posición abiertamente leonesista, el CCRL reclama medidas urgentes y específicas para León, Zamora y Salamanca, e insiste en la necesidad de una autonomía propia como vía de corrección. El debate, en cualquier caso, vuelve a girar sobre una idea central: si no se ajustan las políticas al territorio, la despoblación en la Región Leonesa seguirá ensanchando la brecha interna de Castilla y León.