El colectivo de ex-trabajadores de Naturgy ha roto su silencio. La Asociación de Xubilados/as de Naturgy Zona Norte (AXUDESVI) protagonizó ayer una jornada de lucha con concentraciones simultáneas ante las oficinas de la multinacional en Ponferrada y A Coruña, así como ante las sedes del sindicato USO, mayoritario en la empresa.
La movilización es el reflejo de una «profunda indignación» ante el plan de la compañía de recortar los derechos sociales que afectan a un colectivo de 8.500 jubilados y viudas. Según la asociación, estos derechos forman parte del patrimonio social consolidado tras décadas de servicio y su eliminación supone un ataque a un grupo que, por su situación de inactividad, se encuentra en una posición de vulnerabilidad para defenderse.
El contraste de los 5,6 millones
El punto de mayor fricción reside en lo que AXUDESVI califica de «profunda inmoralidad»: la coexistencia de estos recortes con las retribuciones de la cúpula directiva. La asociación pone el foco en las cifras oficiales de la compañía, señalando que la retribución anual del presidente ejecutivo supera los 5,6 millones de euros.
Asimismo, denuncian que los miembros del Consejo de Administración perciben cerca de 500.000 euros anuales por asistir a una media de entre tres y cinco reuniones al año. «Resulta insultante que se pretenda ahorrar a costa de los jubilados mientras se mantienen estos niveles salariales en la alta dirección», manifiestan desde la organización.
Unidad de acción a nivel estatal
AXUDESVI no está sola en esta batalla. La asociación ha confirmado que trabaja de manera coordinada con otras agrupaciones de jubilados de Naturgy en el ámbito estatal para presentar un frente común contra las propuestas de la dirección.
«No vamos a permitir que se desmantelen nuestros derechos. Continuaremos impulsando movilizaciones hasta que la empresa rectifique», anuncian desde el colectivo.
La protesta también ha salpicado al sindicato USO, al que los jubilados exigen una postura de firmeza absoluta en la negociación para evitar que los beneficios sociales de quienes levantaron la empresa acaben convertidos en recortes.