En un cierre de año con señales mixtas para la industria española, Castilla y León firmó el mayor avance interanual del país: +24,8% en diciembre de 2025 (serie original). El dato la coloca en cabeza del ranking autonómico, muy por encima del promedio nacional, situado en +2,8%. La fotografía territorial confirma un fuerte tirón industrial en la comunidad leonesa y castellanoleonesa.
Al mismo tiempo, el pulso nacional muestra cierta desaceleración en el corto plazo. El Índice de Producción Industrial (IPI), corregido de efectos estacionales y de calendario, registró en diciembre una variación anual del -0,3% y una tasa mensual del -2,5% frente a noviembre. Es decir, la actividad fabril perdió ritmo al final del trimestre, aunque el dato en serie original anual siguió en positivo.
Por sectores, la energía volvió a sostener parte del comportamiento industrial, con un +3,9% anual en la serie corregida. En el lado débil, los bienes de consumo duradero marcaron -2,0%, mientras los bienes intermedios cayeron -1,6%. Este reparto explica por qué algunas regiones con mayor peso energético o con industrias concretas mantienen mejor tono que otras.
El contraste territorial es claro. Según el gráfico autonómico de diciembre (página 3), ocho comunidades subieron y nueve bajaron. Tras Castilla y León se situaron Canarias (+13,3%) y Galicia (+6,5%), mientras Navarra cerró con -12,1%. Esa dispersión refleja una recuperación desigual dentro del tejido manufacturero español.
En términos de balance anual, la industria nacional creció un 1,3% en 2025. Andalucía lideró ese acumulado (+8,8%) y Navarra anotó el mayor descenso (-2,6%), de acuerdo con el gráfico de media anual de la página 4. Para Castilla y León, el fuerte repunte de diciembre refuerza su posición en el arranque de 2026, aunque el mercado seguirá pendiente de la evolución de pedidos, costes energéticos y demanda europea.
Además, el INE confirmó que revisó datos recientes del IPI y recordó que la primera publicación con la nueva clasificación CNAE-2025 llegará en marzo de 2028. Este ajuste metodológico será relevante para comparar series futuras y para interpretar con precisión la evolución de la producción industrial por ramas de actividad.