Carlos Pollán, presidente de las Cortes de Castilla y León, participó en el Acto de Graduación de la XVIII Promoción del Colegio Peñacorada, celebrado en el Hotel Conde Luna de León, donde trasladó a los alumnos un mensaje centrado en el esfuerzo, la responsabilidad y la importancia de no desfallecer ante los retos del futuro.
Durante su intervención, Pollán se dirigió a los jóvenes que cierran su etapa escolar con un discurso cargado de simbolismo. Para explicar el momento vital que atraviesan, comparó su nueva etapa con el inicio de una travesía. “Imaginad que viajáis a bordo de un transatlántico que acaba de zarpar de puerto”, expresó, en una metáfora con la que presentó la vida como un viaje lleno de decisiones, oportunidades y destinos por descubrir.
El presidente de las Cortes puso en valor los años vividos en el colegio. Los definió como “años ricos en aventuras” y recordó a los estudiantes que han tenido el privilegio de vivir “la aventura de crecer”. A la vez, subrayó que el final de esta etapa abre nuevos caminos personales y profesionales. “Se os abren muchas otras; tantas, como posibles puertos de destino”, afirmó.
Además, Pollán incidió en uno de los mensajes centrales de su intervención: la necesidad de elegir bien el rumbo. En ese sentido, pidió a los graduados que afronten sus próximas decisiones con serenidad y criterio. “Elegid, por tanto, con cuidado. Y esforzaos. Sobre todo, esforzaos”, señaló ante los alumnos y sus familias.
Sin embargo, el dirigente autonómico también alertó de los riesgos de una visión limitada del éxito. Por eso, defendió la necesidad de encontrar un equilibrio entre la vida profesional y la personal. “Que el trabajo os haga libres, no esclavos”, advirtió. Con esa idea, recordó que una vida plena no se construye solo con metas laborales, sino también con la educación, la familia, los amigos y las aficiones.
En uno de los pasajes más destacados del acto, Pollán apeló al valor de lo verdaderamente importante con una reflexión directa: “No hay un solo caso documentado de alguien que se haya arrepentido de no haber hecho más horas extras”. Frente a ello, contrapuso el pesar de quienes sí lamentan no haber dedicado más tiempo a sus seres queridos.
El presidente de las Cortes también quiso situar a los jóvenes ante el contexto social que les toca vivir. Les recordó que forman parte de una generación que deberá enfrentarse a desafíos complejos. “Sois de las primeras generaciones a las que el esfuerzo no garantizará vivir mejor que sus padres”, afirmó. Pese a ese diagnóstico, lanzó un mensaje de ánimo y firmeza: “No temáis. Ni desfallezcáis”.
La intervención concluyó con una llamada a mantener vivas las raíces y el vínculo con la formación recibida en el Colegio Peñacorada. Pollán invitó a los estudiantes a mirar atrás cuando lleguen los momentos difíciles. “Cada vez que sintáis la nave de vuestra vida zozobrar, regresad con la memoria a Peñacorada”, expresó.
El acto de graduación sirvió también para reconocer el esfuerzo de los alumnos, así como el papel de las familias y de toda la comunidad educativa en una jornada marcada por la emoción, el simbolismo y la mirada puesta en el futuro de los nuevos graduados.

