Castilla y León vuelve a situar la vivienda en el centro del debate político. El secretario general del PSOECyL y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, ha defendido la creación de un Consorcio Autonómico de Vivienda en Castilla y León con medidas orientadas a que la vivienda “deje de ser un bien de mercado” y pase a funcionar como un derecho real garantizado por ley.
Martínez ha realizado este anuncio durante su participación en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en Madrid, donde también ha subrayado la necesidad de desplegar un plan de movilidad que, según ha señalado, sigue sin desarrollarse plenamente a pesar de tratarse de una competencia autonómica.
Un Consorcio Autonómico de Vivienda en Castilla y León con cuatro líneas de acción
La propuesta pivota sobre el Consorcio Autonómico de Vivienda en Castilla y León, un ente que, según la exposición del dirigente socialista, integraría a ayuntamientos y diputaciones como gestores del suelo y ejecutores de parte de las políticas públicas.
El objetivo, ha insistido, es dotar a la Comunidad de una estructura estable para actuar en el mercado inmobiliario con una mirada de largo plazo. Además, ha detallado que el consorcio se apoyaría en cuatro líneas de acción:
-
Parque público permanente: promoción de vivienda pública en todas las provincias y comarcas, con presupuestos plurianuales y con la titularidad pública siempre garantizada.
-
Adquisición pública para rehabilitación: compra de viviendas para su rehabilitación y posterior puesta a disposición en el mercado de alquiler.
-
Movilización de viviendas vacías: activación de pisos desocupados mediante el aseguramiento del riesgo económico y jurídico del propietario, con el fin de aumentar la oferta disponible.
-
Reconocimiento del derecho y ayudas directas: impulso de apoyos para que la vivienda no sea un factor de expulsión territorial.
Con este esquema, Martínez busca combinar nueva construcción, recuperación de inmuebles y medidas para ampliar la oferta de alquiler. Al mismo tiempo, plantea un enfoque que pretende dar estabilidad a las políticas de vivienda, evitando, según su planteamiento, que dependan únicamente de iniciativas puntuales.
La ayuda directa de 350 euros al mes para el alquiler
Entre las medidas que más atención han concentrado se encuentra una ayuda directa al alquiler. Martínez ha mencionado una prestación de 350 euros mensuales como instrumento para garantizar que nadie tenga que abandonar Castilla y León por no poder costear un hogar.
El anuncio se enmarca en una idea más amplia: que el acceso a la vivienda sea un derecho protegido de forma efectiva. En esa línea, ha defendido que la administración autonómica debe intervenir con herramientas propias, desde el suelo hasta el parque público, para frenar la precariedad residencial y ofrecer alternativas, especialmente en entornos con dificultades de acceso o con oferta limitada.
Además, el planteamiento sobre las viviendas vacías apunta a un mensaje claro: si se reduce la incertidumbre del propietario y se establecen mecanismos de seguridad, puede aumentar la disponibilidad de pisos para el alquiler. Así, el Consorcio Autonómico de Vivienda en Castilla y León funcionaría como una palanca para sumar viviendas al sistema sin depender solo de nuevas promociones.
Movilidad “integral y multiescala” para conectar la Comunidad
La vivienda, sin embargo, no ha sido el único eje del discurso. Martínez ha defendido un plan de movilidad en Castilla y León “integral y multiescala” que permita conectar cada municipio con su cabecera de comarca o con su capital de provincia. Además, ha propuesto enlazar todas las capitales entre sí.
Según su argumentación, se trata de una competencia estrictamente autonómica que no se ha desarrollado plenamente “después de 40 años”. Con esta idea, el líder socialista vincula la movilidad con la cohesión territorial: sin conexiones eficaces, ha venido a sugerir, resulta más difícil fijar población y sostener proyectos de vida, incluso cuando existen políticas públicas de vivienda.
“Gobernar dando la cara”: el enfoque que reivindica Martínez
En su intervención, Martínez ha insistido también en su forma de entender la gestión pública. Ha reivindicado una manera de gobernar “dando la cara” y orientada a resolver problemas. En ese tono, ha afirmado que gobernar implica poder salir a la calle, mirar a la gente a los ojos y no callar ante las injusticias.
Como marco de su propuesta, ha apelado a una alternativa basada en la cercanía y en una gestión rigurosa, apoyada en su experiencia municipalista. Su mensaje final ha apuntado a convertir el futuro de la Comunidad en un proyecto tangible: cuando se cuida el territorio y a su gente, ha sostenido, el cambio deja de ser una promesa lejana.