Venta de Baños (Palencia), 18 de febrero de 2026. El secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, propuso este miércoles la puesta en marcha de un marco estratégico para pymes agroalimentarias rurales con el objetivo de reforzar el tejido productivo en los pequeños municipios y reducir brechas entre el campo y los grandes polos logísticos e industriales.
El anuncio se produjo poco antes de un encuentro con el comité de empresa de Cerealto Siro en la localidad palentina, en el que también participó la exministra de Industria Reyes Maroto, además de representantes locales y provinciales. La cita, en plena precampaña, sirvió para subrayar el contraste de modelos que el PSOE quiere colocar en el centro del debate de cara a las elecciones autonómicas del 15 de marzo de 2026.
Una propuesta para “enganchar” al medio rural a la tecnología
Martínez defendió que, junto a la atención que exigen las grandes industrias del sector, la comunidad necesita un marco estratégico para pymes agroalimentarias rurales que hoy sostienen empleo y actividad en zonas con mayores desequilibrios. En ese planteamiento, situó como prioridades la conectividad y los recursos que permitan competir en un mercado cada vez más exigente.
En términos prácticos, el candidato socialista enmarcó su propuesta en tres palancas: infraestructuras, digitalización y apertura comercial. La idea, según explicó, es que las pequeñas empresas y autónomos vinculados a la industria agroalimentaria puedan acceder a herramientas y redes que faciliten producir, vender y crecer sin tener que abandonar su municipio.
Claves del plan planteado
Entre los ejes que el PSOE puso sobre la mesa en Venta de Baños figuran:
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Infraestructuras y logística para mejorar el acceso a mercados y proveedores.
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Digitalización para impulsar procesos, gestión y ventas.
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Comercialización exterior como vía de crecimiento y diversificación.
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Desarrollo territorial orientado a fijar oportunidades y empleo en los municipios.
Todo ello se articula, insistió Martínez, como un marco estratégico para pymes agroalimentarias rurales con enfoque específico para comarcas con pérdida de población y menos inversión privada.
Siro como escenario y símbolo de “dos modelos”
El encuentro con la representación laboral de Siro se presentó como un símbolo político. Martínez contrapuso el “modelo” de un Gobierno autonómico que, según sostuvo, ha acumulado años de parálisis con el de una gestión basada en “hechos” y compromiso con el territorio. En ese argumento incluyó críticas a la gestión de proyectos sanitarios locales, como el retraso de un centro de salud planificado desde 2002 y que, denunció, reaparece en periodos electorales.
En paralelo, el PSOE reivindicó el caso Siro como ejemplo del peso industrial del entorno y del impacto que tiene en el empleo comarcal. Actualmente, la planta VB1 cuenta con alrededor de 220 trabajadores, mientras que la fábrica de pasta —recientemente vendida— mantiene entre 150 y 180 empleos, según trasladó el comité.
Maroto recuerda la crisis de 2022 y carga contra la Junta
La exministra Reyes Maroto puso el foco en la crisis industrial de 2022 que amenazó el futuro de la planta y destacó la intervención del Ministerio de Industria en la búsqueda de una salida para evitar el cierre, al tiempo que reprochó falta de apoyo institucional por parte de la Junta.
En ese contexto, el PSOE insistió en que el marco estratégico para pymes agroalimentarias rurales no es solo un mensaje de campaña, sino una propuesta para blindar actividad económica y “futuro” en municipios que compiten con el tirón de las ciudades y sus áreas metropolitanas.
Un mensaje con horizonte electoral inmediato
Con el calendario ya en marcha, la visita a Venta de Baños se encuadra en la carrera hacia los comicios del 15 de marzo de 2026, una cita en la que industria, empleo y servicios públicos se perfilan como ejes centrales del debate autonómico.