La siniestralidad en las carreteras interurbanas de Castilla y León cerró 2025 con 108 personas fallecidas en 96 siniestros mortales, según el balance provisional de la Dirección General de Tráfico (DGT). La cifra supone 19 muertes menos que en 2024 (-15%) y se convierte en el segundo mejor dato desde 2015, solo superado por 2019, en un año marcado por un récord de movilidad.
La radiografía del año deja una lectura doble: por un lado, aumentan los viajes de largo recorrido; por otro, la mortalidad baja y la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos cae a 1,9, el valor más bajo de toda la serie.
Más desplazamientos, menos fallecidos
En 2025 se registraron 49,44 millones de movimientos en Castilla y León, un 4,04% más que el año anterior, lo que supone un máximo histórico. Aun así, los indicadores de mortalidad mejoran, según la DGT.
Además, el balance recoge que hubo 36 días sin víctimas mortales en carreteras a nivel nacional, por encima de los 28 de 2024, una tendencia que, en conjunto, apunta a una reducción gradual de la siniestralidad.
Dónde y cómo ocurren los accidentes más graves
La DGT insiste en un patrón que se repite: las vías convencionales siguen concentrando el mayor riesgo. En 2025, el 72% de los fallecimientos se produjo en carreteras secundarias.
En cuanto al tipo de siniestro, la salida de vía se mantiene como el escenario más letal: 55 fallecidos, el 51% del total, la misma cifra que el año anterior.
Motoristas y otros usuarios vulnerables, en el foco
Los llamados usuarios vulnerables acumulan el 28% de las víctimas mortales: 30 fallecidos. Dentro de ese grupo, las motocicletas vuelven a ser el medio con peor balance, con 20 motoristas fallecidos (dos menos que en 2024).
También destacan los datos de peatones: en 2025 fallecieron 9, lo que supone un aumento del 80% (+4) respecto a 2024.
León en el balance: más peso en víctimas, pero caída interanual
Por provincias, Burgos y León aparecen con las cifras más altas de víctimas mortales, con un 18% y un 17% del total, respectivamente.
Sin embargo, en el caso de León, la DGT subraya una mejora interanual: 10 fallecidos menos que en 2024.
El cinturón sigue marcando la diferencia
El informe provisional añade un dato que vuelve a encender las alarmas: 14 fallecidos no usaban dispositivos de seguridad. En turismos y furgonetas, uno de cada cuatro fallecidos no llevaba cinturón en el momento del siniestro.