
ASPAYM Castilla y León atiende cada año a cerca de 1.000 pacientes con daño cerebral en sus centros de Valladolid, Ávila, León, Burgos y Palencia. Con motivo del Día Mundial del Ictus, este 29 de octubre, la entidad destaca la importancia de la rehabilitación especializada y de los apoyos que necesitan las personas que conviven con sus secuelas.
Entre esas dificultades figura la disfagia, un trastorno que afecta a la capacidad para tragar alimentos y líquidos. Para abordar esta necesidad, ASPAYM impulsa Nutrictia 3D, una iniciativa que combina impresión 3D de alimentos, estimulación eléctrica neuromuscular e intervención logopédica.
Según los datos facilitados por la entidad, las primeras pruebas muestran una tendencia favorable a los alimentos impresos en 3D frente a la alimentación tradicional, especialmente en los aspectos visuales, motivacionales y de satisfacción.
León participa en el proyecto Nutrictia 3D
El proyecto cuenta con equipamiento en León, Burgos y la Unidad de Rehabilitación Neurológica de Simancas, en Valladolid. En su desarrollo participan ocho profesionales y dispone de una financiación de 39.600 euros de Fondation Auchan, vinculada a Alcampo.
Esta semana, ASPAYM ha celebrado jornadas técnicas en Ávila, Palencia, León y Valladolid para compartir los avances. Los encuentros han acercado el trabajo a profesionales sanitarios y sociales, personas con disfagia y familiares.
Las sesiones coinciden con dos fechas de sensibilización: el Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido, el 26 de octubre, y el Día Mundial del Ictus.
La impresión 3D permite preparar ingredientes habituales con una consistencia adecuada para su procesamiento y darles formas reconocibles. Así, Nutrictia 3D explora cómo ofrecer platos de textura adaptada con una presentación más atractiva, teniendo en cuenta las necesidades y preferencias de cada persona.
Los primeros datos se centran en la experiencia de alimentación. La tendencia favorable descrita por ASPAYM se refiere al aspecto de los platos, la motivación y la satisfacción de quienes los prueban.
Disfagia: una secuela que afecta a la vida cotidiana
La disfagia puede aparecer después de un ictus y dificulta el paso de alimentos, líquidos o saliva. Sus consecuencias afectan tanto a la salud como a la autonomía y al disfrute de las comidas.
Cuando la deglución pierde seguridad, existe el riesgo de que alimentos o líquidos pasen a las vías respiratorias. Además, pueden surgir complicaciones como neumonías, deshidratación o problemas de nutrición.
La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello estima que 2,5 millones de personas tienen disfagia en España y advierte de la elevada proporción de casos sin diagnosticar.
Por ello, Nutrictia 3D combina el trabajo sobre los alimentos con la atención especializada. El proyecto estudia alternativas que contemplen la seguridad al tragar y la experiencia de las personas usuarias.
El daño cerebral requiere atención individualizada
El ictus es una de las principales causas de daño cerebral adquirido. Puede dejar secuelas en el movimiento, el lenguaje, la memoria o la deglución, con una evolución diferente en cada paciente.
Estas dificultades pueden requerir rehabilitación y apoyos durante periodos prolongados. La atención individualizada busca favorecer la recuperación funcional y la autonomía más allá de la fase hospitalaria.
Según la Sociedad Española de Neurología, en España se producen alrededor de 90.000 nuevos casos de ictus al año. Por su parte, los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística sitúan en 22.341 los fallecimientos por enfermedades cerebrovasculares en 2025.
Ante síntomas repentinos como pérdida de fuerza en una parte del cuerpo, desviación de la boca, dificultades para hablar o comprender, alteraciones visuales o pérdida de equilibrio, se debe llamar inmediatamente al 112.
Talleres y 20 videorrecetas para las familias
Nutrictia 3D también ha desarrollado talleres en los que las personas usuarias y sus familiares han probado recetas y aportado sus valoraciones.
Asimismo, dispone de una plataforma digital con 20 videorrecetas y recetarios descargables. Estos recursos facilitan el acceso a propuestas de alimentación adaptada y completan el trabajo del proyecto con las familias.


