
El Ayuntamiento de Villaquilambre ha aprobado el proyecto para el asfaltado de la carretera de Santander en Villaobispo, una actuación destinada a renovar uno de los tramos más deteriorados de la N-621 a su paso por el municipio leonés. La Junta de Gobierno Local también ha dado el visto bueno al expediente de contratación de la primera fase de las obras.
Esta primera intervención se ejecutará desde el inicio de la actuación en Villaobispo de las Regueras hasta pasado el cruce con el Caminón. Se trata, según la información difundida sobre el proyecto, de la zona que presenta un peor estado de conservación y una mayor concentración de fisuras en el pavimento.
Los trabajos incluirán principalmente el fresado de las zonas deterioradas y la posterior reposición del firme, con el objetivo de recuperar las condiciones de la calzada y mejorar la circulación por esta vía que conecta varios núcleos del municipio.
244.000 euros para la primera fase
El presupuesto previsto para esta primera fase alcanza los 244.000 euros. De esta cantidad, el Ayuntamiento de Villaquilambre aportará cerca de 90.000 euros, mientras que el resto procederá del Fondo de Cohesión Territorial de la Junta de Castilla y León correspondiente a 2026. El plazo previsto para ejecutar los trabajos será de tres meses.
El Fondo de Cohesión Territorial permite financiar inversiones municipales relacionadas, entre otras actuaciones, con infraestructuras y equipamientos de titularidad local.
Aunque conserva la denominación de carretera nacional N-621, el tramo que atraviesa las localidades de Villaquilambre objeto de estas actuaciones depende actualmente del Ayuntamiento, después de que las obligaciones sobre este sector de la vía fueran transferidas por el Estado a la administración municipal.
El proyecto llegará hasta Villanueva del Árbol
La intervención completa no se limita a Villaobispo. El proyecto contempla la renovación del firme entre los puntos kilométricos 3 y 8,7 de la N-621.
Por tanto, las mejoras afectarán progresivamente al recorrido de la carretera de Santander por Villaobispo, Villarrodrigo, Robledo de Torío y Villanueva del Árbol, hasta las inmediaciones del puente sobre el río Torío.
La planificación divide las obras en tres fases, en función del grado de deterioro detectado en cada sector de la carretera.
Tres fases según el estado del asfalto
La primera fase dará prioridad al tramo de Villaobispo y el entorno del Caminón porque concentra la mayor densidad de fisuras y necesita una intervención más profunda sobre el pavimento.
Posteriormente, la segunda fase abarcará aproximadamente desde el kilómetro 4,8 hasta el 6,6, en el entorno que llega hasta el final de las viviendas de Villarrodrigo. En este punto, los técnicos han detectado un nivel medio de fisuración del firme.
Finalmente, la tercera fase se desarrollará entre el punto kilométrico 6,6 y el 8,7, antes del puente sobre el río Torío. El pavimento también presenta fisuras en esta zona, aunque con una densidad menor que en los tramos anteriores.
Con la aprobación de la contratación de la primera fase, Villaquilambre avanza así en la renovación de una de sus principales vías de comunicación con los núcleos situados al noreste del área metropolitana de León.

