El Gobierno de España trabaja en una norma para cambiar la forma en la que se sirve el azúcar en el café de máquina en entornos sanitarios y sociosanitarios. La intención es que las máquinas de bebidas calientes ofrezcan el café sin azúcar por defecto y que, si el consumidor lo solicita, pueda añadirse una cantidad máxima opcional de 5 gramos.
El ajuste formaría parte del Real Decreto de Alimentación Saludable de Hospitales y Residencias, con el que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 busca reforzar la coherencia entre el entorno asistencial y los hábitos saludables. La misma iniciativa pretende que al menos el 80% de la oferta de las máquinas vending sea considerada saludable, limitando la presencia de ultraprocesados y relegándolos a zonas de menor visibilidad.
Qué cambiaría en las máquinas de café
En la práctica, la propuesta introduce un giro sencillo pero relevante: el café y otras bebidas calientes pasarían a servirse en modo “azúcar cero” de forma predeterminada. Después, quien quiera endulzar la bebida podría hacerlo, pero con un límite: 5 gramos como máximo.
El objetivo, según el planteamiento trasladado en los últimos días, es reducir el consumo “inercial” de azúcar: ese que se añade por rutina, sin pensarlo, y que se acumula a lo largo del día. De hecho, el ministro Pablo Bustinduy enmarcó la medida dentro de pequeños cambios de “sentido común” para mejorar la salud pública.
Por qué el foco está en el azúcar (y en el “por defecto”)
La clave no está solo en el número, sino en el diseño de la elección. Si el sistema sirve el café con azúcar como opción estándar, muchas personas no modifican el ajuste. En cambio, si el café sale sin azúcar y se debe pedir activamente, se reduce la ingesta total sin prohibir el consumo.
Además, Consumo vincula esta estrategia con un enfoque más amplio: disminuir la exposición a productos menos saludables en espacios especialmente sensibles, como hospitales y residencias de mayores, donde la alimentación debería acompañar los cuidados.
Un decreto más amplio: 80% de oferta saludable en vending
La limitación del azúcar en el café no iría sola. La propuesta de real decreto también plantea que las máquinas expendedoras en estos centros ofrezcan una mayoría clara de opciones saludables. Entre los ejemplos citados figuran agua, frutas, lácteos sin azúcares añadidos, frutos secos bajos en sal, panes integrales o bocadillos con mejor perfil nutricional. Los ultraprocesados podrían mantenerse, pero con menor protagonismo y menos “efecto llamada”.
¿Cuándo entraría en vigor y a quién afectaría?
Por ahora, se trata de una intención regulatoria ligada a un próximo real decreto. Es decir, el calendario definitivo dependerá del trámite normativo y de cómo se concrete la aplicación en centros públicos y privados.
En todo caso, si la norma avanza, el impacto se notaría también a escala local: en ciudades como León, por ejemplo, donde el café de máquina es parte del día a día en entornos asistenciales, el cambio sería inmediato y visible para trabajadores, pacientes y visitantes.
Qué preguntas quedan abiertas
A falta del texto final, el sector y los gestores de centros suelen fijarse en tres puntos: cómo se verificará el cumplimiento, qué margen habrá para adaptar las máquinas existentes y qué sanciones o controles se aplicarán. También se espera saber si esta lógica de “por defecto saludable” se ampliará a otros espacios más allá de hospitales y residencias en fases posteriores.