León vuelve a situarse en el foco de la seguridad operativa nacional. 19 nuevos guardias civiles especialistas en buceo finalizan su formación en León, un paso que permitirá reforzar los equipos del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) en distintos puntos del país.
La promoción concluyó su fase final en el embalse de Bárcena, en Ponferrada, donde el alumnado completó ejercicios técnicos de alto nivel. Entre las prácticas destacadas figuró el heligruaje con apoyo del helicóptero de la Unidad Aérea de la Guardia Civil en León, una maniobra clave para actuaciones de rescate y extracción en entornos complejos.
El itinerario formativo arrancó en agosto con un filtro especialmente duro: 76 aspirantes iniciaron el proceso y solo 19 guardias civiles lograron la titulación. Antes del cierre en León, los participantes realizaron módulos en Cádiz y Murcia, consolidando preparación en distintos escenarios acuáticos.
Con esta habilitación, los nuevos especialistas podrán incorporarse a los GEAS de la geografía nacional. En Castilla y León, la unidad tiene su sede en Valladolid, desde donde se activan dispositivos para búsquedas de desaparecidos, seguridad en eventos, control administrativo en pruebas deportivas, recogida de muestras y elaboración de atestados judiciales.
Los instructores insistieron durante el curso en dos ejes operativos: trabajo coordinado y control emocional. La actividad subacuática exige respuestas rápidas, precisión técnica y resistencia física sostenida, por lo que la formación prioriza el rendimiento en equipo en situaciones de alta presión.
Parte del personal formador llegó con experiencia reciente en emergencias de gran impacto. Varios instructores participaron en el despliegue durante la DANA de Valencia en 2024 y también en el operativo activado por la Guardia Civil en Andalucía por inundaciones recientes, un bagaje que se trasladó al aula y al agua.
El perfil del alumnado fue amplio y diverso: edades entre 25 y 44 años, procedencia de diferentes especialidades y escalas, y representación territorial de toda España. El único punto en común, según la propia formación, fue la vocación por el medio acuático y el servicio público.
La especialidad también consolida avances en integración. Hasta el año pasado, todos sus componentes eran hombres. En 2024 se graduó la primera guardia civil del GEAS y, en esta edición, esa pionera participó por primera vez como instructora, un hito que marca evolución dentro de la unidad.
Con este nuevo grupo, 19 nuevos guardias civiles especialistas en buceo finalizan su formación en León y pasan a reforzar una capacidad esencial para la respuesta ante emergencias en aguas interiores y litorales. La previsión es que su incorporación mejore la cobertura operativa y reduzca tiempos de intervención en servicios críticos.