
Las instalaciones deportivas de la Universidad de León (ULE) han acogido la concentración de la selección española absoluta de Rugby 7, combinación que ostenta actualmente la tercera posición en la clasificación mundial de la disciplina. La estancia de los internacionales en la capital leonesa constituye el punto inicial de una iniciativa de evaluación del rendimiento físico e investigación biomecánica coordinada entre la Real Federación Española de Rugby (RFER), el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de León, el Ayuntamiento de León y la propia institución universitaria.
El marco de cooperación interinstitucional persigue establecer en la ciudad un núcleo operativo estable para el trabajo técnico de las distintas representaciones nacionales. Aunque la modalidad olímpica masculina ha inaugurado este esquema de trabajo, la planificación prevé la incorporación progresiva de los combinados femeninos, las categorías inferiores y, en fases posteriores, la selección de Rugby 15.
El proyecto aprovecha la capacidad académica e investigadora de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la ULE para la realización de test físicos de alta precisión. El vicerrector de Estudiantes, Cultura y Deportes, Diego Soto, ha resaltado la trascendencia de consolidar sinergias operativas con el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el resto de agentes locales para situar el equipamiento universitario al servicio del deporte de élite.
En el ámbito municipal, el alcalde de León, José Antonio Diez, ha señalado que la convergencia entre administraciones sitúa a la capital como un enclave competitivo no solo para acoger torneos, sino también para alojar concentraciones prolongadas de selecciones de primer nivel. Por su parte, el director del CAR de León, Daniel Mateos, ha hecho hincapié en la capacidad de gestión conjunta como factor clave para que el centro estatal funcione como campamento base de la federación en sus próximos compromisos internacionales.
La valoración técnica por parte de la RFER ha corrido a cargo de su responsable de rendimiento, Manuel García Sillero, quien ha destacado la cualificación del personal investigador leonés y la disponibilidad de infraestructuras avanzadas para la ejecución de las pruebas fisiológicas. La elección de León como centro de operaciones coincide con el inicio de la fase de clasificación para los Juegos Olímpicos en la modalidad de siete, al tiempo que el rugby español proyecta la preparación del Mundial de Australia 2027 en la variante de quince.



