España respira, pero Castilla y León se ahoga. Mientras la media nacional del IPC se moderó en abril hasta el 3,2%, la comunidad castellanoleonesa ha tomado el camino inverso, disparándose hasta el 3,5%. Se trata de una cifra que sitúa a la región como la segunda autonomía donde más crecen los precios, impulsada por una tormenta perfecta: el coste de los carburantes por la guerra en Irán y el encarecimiento de la cesta básica.
El golpe al bolsillo: transporte, comida y ropa
La inflación no es solo un número; tiene nombres y apellidos en el día a día. El incremento de los combustibles está castigando con dureza al transporte, pero el impacto ya se ha trasladado de forma agresiva a la alimentación y la ropa. Son los bienes de primera necesidad los que están vaciando las carteras de las familias trabajadoras en la comunidad.
Por si fuera poco, el mercado hipotecario ha dado un giro inesperado y doloroso. El Euríbor ha cerrado abril en el 2,75%, frente al 2,55% de marzo. Es la mayor subida mensual desde octubre de 2022, un cambio de tendencia que encarecerá las hipotecas justo cuando el consumo está más tensionado.
Brecha salarial: el «0%» de la patronal
La situación en Castilla y León es especialmente grave si miramos las nóminas. Según denuncia Alberto Miguel, vicesecretario de Política Sindical de UGTCyL, los salarios en la comunidad crecen un 2,82%, muy por debajo del 3,5% que marca la inflación regional.
«La diferencia de siete décimas entre salarios e inflación en Castilla y León es insuficiente para preservar el poder adquisitivo», advierte el sindicato.
La realidad es aún más cruda para 200.000 trabajadores de la comunidad. Debido al bloqueo de la patronal en la negociación de más de 100 convenios sectoriales, miles de empleados verán cómo su subida salarial este año es, sencillamente, del 0%.
La propuesta de UGT: Cláusulas de protección
Ante este escenario, la propuesta sindical es clara y contundente para el periodo 2026-2028:
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Subida salarial anual del 4%.
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Cláusulas de revisión automática: Para que, si el IPC supera lo pactado, el sueldo suba de forma inmediata y no se pierda ni un euro de capacidad de compra.
El mensaje es directo: sin salarios dignos y protegidos, la economía de Castilla y León se enfrenta a una parálisis por falta de consumo y exceso de deuda.