
La Sala La Capilla del Edificio Divina Pastora, ubicada en Villafranca del Bierzo, se convierte desde hoy, 11 de septiembre, en el escenario de un necesario ejercicio de memoria histórica y artística. La exposición ÁUREAS: Homenaje a las creadoras de la Edad de Plata abre sus puertas al público para culminar el ciclo expositivo anual del colectivo LaborArte, un recorrido que tuvo su inicio en la Fundación Sierra Pambley de León y que permanecerá accesible en la localidad berciana hasta el próximo 30 de septiembre.
Esta propuesta colectiva nace con el propósito explícito de visibilizar las voces de aquellas mujeres silenciadas cuyo protagonismo quedó relegado en los relatos culturales del primer tercio del siglo XX. Lejos de conformarse con una mirada nostálgica, el proyecto establece un puente directo entre el pasado y el presente para reivindicar unas aportaciones fundamentales en la modernización del país.
La cita cobra una relevancia especial al situarse en el año 2026, sirviendo como antesala directa del centenario de la Generación del 27 que se conmemorará en 2027. Al adelantarse a esta efeméride, la iniciativa busca posicionar desde ahora en el lugar que les corresponde a pensadoras de la talla de María Zambrano, renovadoras literarias como Rosa Chacel, referentes de la vanguardia plástica como Maruja Mallo, defensoras de los derechos civiles como Clara Campoamor o la escultora Margarita Gil Roësset, cuya breve e intensa trayectoria simboliza las luces y sombras de toda una generación.
Un total de 40 obras dan forma a esta muestra multidisciplinar firmada por Cristina Ibáñez, Pilar L. Duque, Cathy Thompson, Beatriz García, Fernando Tuñón, Elena Campos, Silvia Pérez Sanz y Ana Campos. A través de disciplinas que abarcan la fotografía, el textil, la escultura cerámica, el dibujo, el collage y la instalación, el grupo de artistas articula un discurso plural centrado en la emancipación femenina y la ruptura de moldes sociales.
En el apartado plástico, Pilar L. Duque recurre a un archivo de fotografías antiguas donde subvierte las jerarquías originales cubriendo a las figuras femeninas con pan de plata mientras difumina a los hombres en carboncillo. Por su parte, Fernando Tuñón rinde tributo a Las Sinsombrero mediante siete retratos impresos en soporte dibón que capturan el gesto rebelde de quitarse el sombrero como un símbolo de libertad intelectual.
Las disciplinas tridimensionales y orgánicas aportan un profundo sentido metafórico a la exhibición. Cathy Thompson moldea en cerámica y material textil un conjunto de esculturas que dialogan con el pasado para transformarlo, mientras que Elena Campos construye estructuras florales textiles que evocan la resistencia y la fragilidad del anonimato. La reflexión sobre la indumentaria y la sostenibilidad llega de la mano de Ana Campos, quien emplea papel estampado y vestidos trabajados con ecoprint para reflexionar sobre la identidad humana.
El itinerario se completa con la vertiente literaria de Beatriz García, que combina cuadros sobre el mito de Ariadna con planchas de metacrilato dedicadas a la poesía visual, y las piezas de Silvia Pérez Sanz, centradas en el collage histórico para representar la ausencia. Finalmente, la artista Cristina Ibáñez presenta la instalación Metáfora, una obra estructurada en tres capas que integra elementos erosionados, tachaduras del proceso creativo e interacciones con inteligencia artificial para invitar al espectador a atravesar los velos de la historia.



