Desconecta del trabajo siendo voluntario

Voluntarios en la oficinas del Colegio de San Fernando de Madrid. SANTI BURGOS
Voluntarios en la oficinas del Colegio de San Fernando de Madrid. SANTI BURGOS

 

Después de una semana intensa, captando y gestionando clientes, José Antonio Montalbán dedica parte de su tiempo libre a hacer actividades de voluntariado. En su caso, promociona la educación financiera. «Empecé hace tres años y es muy satisfactorio. Ha acabado convirtiéndose en una forma de desconectar y servir de ayuda a los demás», reconoce Montalbán, gerente de empresas del Grupo Santander. Según el informe de la Fundación Seres, ocho de cada diez compañías asociadas contaban en 2015 con programas de voluntariado en los que participan de media un 10% de la plantilla.

 

El porcentaje de empresas con programas de ayuda solidaria se mantiene con respecto al año anterior. La diferencia está en el número de empleados que participan de forma activa, que se ha triplicado —de 31.400 a 98.400—. Así lo revela el III informe de impacto social de las empresas realizado por la citada fundación y Deloitte presentado esta semana.

En total, hay 77 empresas asociadas, que tuvieron una inversión en responsabilidad social corporativa (RSC) de 741 millones de euros, 303 millones más que un año atrás cuando estaban asociadas 68 compañías.

El área de educación ha sido el que más volumen de inversión ha recibido: 256 millones de euros; seguida de empleo e integración laboral, con 81 millones. De hecho, siete de cada diez empresas contribuyen a integrar laboralmente a colectivos desfavorecidos.

La labor de Montalbán se centra en este sector: «Explico conceptos financieros básicos. Estas actividades se suelen llevar a cabo en colegios, institutos y con menores de familias desestructuradas». El Grupo Santander, además de promocionar la educación financiera, centra sus programas de RSC en prevención del fracaso escolar y en la integración de colectivos en riesgo de exclusión. La compañía cuenta con unas 50 iniciativas de voluntariado en las que participan más de 55.000 empleados, el 28% de la plantilla.

Las actuaciones de promoción de la integración laboral han provocado que 57.371 personas pertenecientes a colectivos excluidos fueran integradas laboralmente en las propias empresas, o en compañías de dichos grupos. En suma, representan en la actualidad el 5% de la plantilla total de las empresas asociadas.

Según señala el informe Seres, se realizaron 8.634 proyectos, un 57% más que un año antes, que beneficiaron a 29,6 millones de personas, casi 15 millones de forma directa —21% más—. Los principales proyectos por los que han apostado las empresas asociadas, que suman el 25% del PIB español y tienen más de un millón de empleados, fueron en el ámbito de la cobertura de las necesidades sociales (58% de los proyectos), concretamente en educación y salud (tres de cada diez).

Otra de las compañías asociadas es Fujitsu, donde se apostó de manera clara por estas actividades. “Es una parte importante de nuestra estrategia comercial que vamos a potenciar. Además, nuestros trabajadores nos transmiten su satisfacción de ayudar a los demás”, explica Ignacio Garicano, responsable de negocio responsable de Fujitsu. El 10% de los trabajadores (unos 75 de 1.700) participan en los programas de voluntariado que promueve la empresa. “Las actividades están dedicadas, en su mayoría, a la inclusión social y transferencia de conocimientos”, explica.

Dentro de los beneficiarios directos (14,9 millones), la mayoría proviene de las actuaciones de impulso de la sociedad e infancia (36%) y juventud (31%). Otro colectivo que en 2015 ha destacado entre los beneficiarios ha sido el colectivo de empresas y emprendedores, con un 10% del total.

Reparto de las inversiones

Un 13% de las empresas dedica más de 100.000 euros a cada uno de los proyectos de responsabilidad social corporativa (RSC). Además, 56,3 millones de los 741 invertidos en RSC fue aportado por agentes externos. En 2014, la financiación de terceros era solo de 3,4 millones de euros. Francisco Román, presidente de la Fundación Seres, destaca la importancia de que las empresas creen valor para la sociedad: “Cuando esto sucede, se obtiene un retorno. Es un valor intangible para la sociedad”.

Según Deloitte, que realiza el informe junto a la Fundación Seres, cada año crece el número de proyectos de RSE y la calidad de los mismos. “Las empresas generan mucho más que productos y servicios”, explica Fernando Ruiz, presidente de Deloitte.

Fuente:economia.elpais.com

 

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